Juan Carlos consiguió ayer en una disputadísima final (duró más de 4 horas) alzarse con el trofeo Conde de Godó, el tercer título de la temporada y el más importante de su carrera.

El partido no empezó bien, con juegos muy largos y un Moyà que llevaba la iniciativa en todo momento. Un sólo break le bastó al mallorquín para adjudicarse la primera manga y encarrilar el partido (4-6).

Las cosas cambiaron ya en la segunda, con un Juan Carlos que salió muy tranquilo y que empezó a hacerse con las riendas del partido. Pronto conseguiría romper el servicio de Moyà y colocarse con ventaja (3-1), pero Carlos se rehizo, recuperó su saque e igualó el set (5-5). Un nuevo break le permitiría a Juanqui empatar el encuentro (7-5).

En el tercer parcial Moyà pareció estar afectado por la pérdida del segundo set y no fue el mismo. Juan Carlos le rompió pronto el saque y se hizo con la tercera manga sin demasiados apuros (3-6), colocándose a un sólo set de llevarse el Godó.

Cuando daba la sensación de que el partido estaba acabado, volvió a nacer el mejor Moyà que apenas daría opciones en el cuarto set a un Juan Carlos que se vio sorprendido por el gran juego de su rival. El balear igualaba de nuevo la final tras llevarse el cuarto set por 3-6.

Carlos siguió desplegando un juego increíble duranto el quinto y definitivo set, y salió disparado a por su primer título en Barcelona. No sólo se colocó con un 3-1 a favor, sino que en el quinto juego dispuso de una bola que le hubiera colocado con 4-1 y saque. Ferrero supo reharcerse logrando tres juegos seguidos que le pusieron 4-3 a favor, y en los cuatro juegos siguientes ambos matuvieron el servicio. Pero en el duodécimo juego (el más largo del partido), una doble falta le permitió a Juanqui disponer de la enésima bola de partido. Un smash fallado desde el fondo de la pista obligaba a Carlos a despedirse del torneo, que acabó llevándose Juan Carlos.
